Cada día la echo más en falta. En la piscina de al lado de mi casa, por ejemplo. A partir de las tres de la tarde empieza a llegar el "segundo turno". Hay señoras mayores que se han resignado y a esa hora empiezan a marcharse. A partir de esa hora las piscinas se llenan de música, si la podemos llamar así, claro. Sería molesto, pero soportable, que justo a tu lado sonara incansable el "dame más gasolinaaaa". El problema es que en quince minutos te encuentras literalmente rodeado por músicas distintas, y a todo volumen, porque no suelen cortarse un pelo...

...hoy una señora me ha empujado. Luego me ha preguntado:
- "¿Va a salir?"
- "Sí"
(más presión en los riñones)
- "¿Me deja pasar?"
- "NO".

...hoy me ha vuelto a sonreír el conductor del autobús. No creo que se esté insinuando, entre otras cosas porque cada mañana es uno distinto. Creo que simplemente le gustó oír "buenos días"...