Transeúntes
el 24 oct En: Reflexiones Literatura - 2 comentarios
He encontrado este texto por ahí fuera, atribuido a Kafka. Hoy os lo dejo tal cual, otro día quizás os comente lo que me sugiere, que no es nada bueno, ¿o sí?...
Cuando uno sale a caminar de noche por una calle, y un hombre, visible desde muy lejos -porque la calle es muy empinada y hay luna llena-, corre hacia nosotros, no le detenemos, ni siquiera si es débil y andrajoso, ni siquiera si alguien corre detrás de él gritando; le dejamos pasar.
Porque es de noche, y no es culpa nuestra que la calle sea empinada y la luna llena; además, tal vez esos dos organizaron una cacería para entretenerse, tal vez huyen de un tercero, tal vez el primero es perseguido a pesar de su inocencia, tal vez el segundo quiere matarle, y no queremos ser cómplices del crimen, tal vez ninguno de los dos sabe nada del otro, y se dirigen corriendo cada uno por su cuenta hacia la cama, tal vez son noctámbulos, tal vez el primero lleva armas.
Y finalmente, de todos modos, ¿no podemos acaso estar cansados, no hemos bebido tanto vino? Nos alegramos de haber perdido de vista también al segundo.


Esa situación se repite a diario, independientemente de las horas del día o la presencia o no de la luz de la luna. A mi me ocurre, y me divierte, cada vez que subo en el ascensor. Como nos encontramos cara a cara con un desconocido y no somos capaces de mantener una conversación coherente que no verse sobre el estado del tiempo.
O como nos quedamos callados ante la presencia del camarero que, tembloroso, descorcha la botella de vino esperando que miremos hacia otro lado.
Somos seres sociales que no ejercemos como tales.
Tal ves, sólo... pensamos en esas posibilidades y que nunca surgiran resuestas acertadas a nuestra mente, quiza sólo sea la imaginación ó la insaciable sed de tener respuestas a las millones de preguntas que nos surgen desde el día del nacimiento o desde antes.
Las cuestionantes nos despiertan esa parte que todos tenemos de mayeuticos, y...¿que sí es de Franz Kafka? no lo sé pero aun así lo investigare hasta el cansancio porque de las cosas cotidinas a veces surgen cosas maravillosas. saludos